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Martes, 03 Enero 2012

San Esteban de la Sierra. Fiesta de Santa Águeda

Escrito por Joaquín Berrocal Rosingana

¡Qué tiempos…, qué año aquel en el que hubo mayordomos para San Antón, San Ildefonso, Las Candelas, San Blas, Santa Águeda y San Albino!; así se expresan algunos mayores al referirse al calendario festivo invernal de antaño, cuando existía gran disponibilidad para mayordomías, cuando el número de habitantes multiplicaba varias veces al de ahora y cuando estas fiestas constituían la mayor distracción popular en un mundo cerrado carente de los actuales medios.

Entre todas estas fiestas la que ha gozado de mayor arraigo es la fiesta de Santa Águeda, fiesta de invierno por antonomasia y con connotaciones propias respecto a tal celebración en otros lugares. San Antón y San Ildefonso no se celebran actualmente y Las Candelas y San Blas siempre han tenido mayor tradición en pueblos cercanos, Valero y Santibáñez. San Albino, del que en tiempos eran mayordomos los representantes del “sindicato”, es ahora una animada fiesta en la que jóvenes y no tan jóvenes se han convertido desde hace años en mayordomos de por vida.

Al decir de Antonio Cea(1), no se conoce muy bien el origen de la fiesta de las Águedas en la Sierra de Francia aunque son varias las parroquias que tienen imágenes de la Santa, alguna de gran antigüedad. Éste es el caso de la de San Esteban: “la más antigua y bella de las imágenes de Santa Águeda que actualmente se conservan en la Sierra, es la de la villa de San Esteban. Se trata de una talla de estilo hispano-flamenco, dorada, estofada y con encarnación”, explica Cea.

El citado investigador se dedica especialmente a describir la tradición festiva en Miranda del Castañar sin olvidar aludir al posible origen pagano que la fiesta debió tener en la antigua Roma. Dice que se trata de la cristianización de las fiestas de la Matronalia, la de las mujeres casadas. La diosa Juno Lucina (diosa del parto y la maternidad) era venerada en un festejo profano-religioso donde la mujer tenía el mayor protagonismo (sobre el tema es muy interesante el estudio de Rosa María Cid López titulado “Imágenes y prácticas religiosas de la sumisión femenina en la Antigua Roma. El culto de Juno Lucina y la fiesta de Matronalia”).

¿Qué diferencia la fiesta de Santa Águeda de San Esteban de la de otros lugares? Como anteriormente decíamos es una fiesta muy arraigada en la que el protagonismo femenino no es similar al de otros puntos de la Sierra de Francia o de la misma provincia. La mayordomía es compartida por hombres y mujeres; mayordomos pueden ser familias, amigos, peñas o hasta el Ayuntamiento si el correspondiente año nadie se apunta para ocupar el puesto. Otra particularidad del evento es la “alborá” o “alborada” que se realiza el día cuatro por la noche alrededor de las diez. Tras reunirse en la Plaza cuantas personas deseen participar, el grupo se dirige al Barrio Arriba para iniciar un recorrido por distintas calles o plazas cantando las típicas canciones de la festividad y concluyendo en la Plaza Mayor con un convite. Los mayordomos serán los responsables de organización y coste de dicho convite así como de misa del día cinco, procesión, nuevo convite y baile si lo hubiera. El seis de febrero, siempre se ha celebrado “Santa Águeda Chica” o “Santa Aguedina” y en tal día el Ayuntamiento invita a mayordomos salientes y entrantes al típico limón serrano en Restaurante las Llares .

Cuando la fiesta coincide en fin de semana, como es el caso, la asistencia de público es numerosa y la alborá resulta muy emotiva y multitudinaria desde su inicio en el Barrio Arriba cuando se tiran cohetes y se comienza a cantar:

El día cuatro de febrero
Le cantamos la alborada
A Santa Águeda bendita
Que ha sido martirizada.

En la ciudad de Palermo (2)
Nació esta prenda dorada
Fue en Sicilia perseguida
Y después martirizada.

La comitiva continúa calle abajo hasta la Pilita donde se canta de nuevo en honor de la Santa:

Por ser más bella que el sol
Águeda brillante estrella
El emperador Quiciano(3)
Se ha enamorado de ella.

Y la Santa le contesta
Con muchísima humildad
“Quiciano no te molestes
Que yo vivo en castidad”

La siguiente parada es en la Plaza del Mesón, lugar donde tradicionalmente se celebraban los bailes de éstas y otras diversas festividades de la localidad. Recordando el pasado, el día cinco se bailan unas jotas y se reparten dulces entre los asistentes:

El emperador Quiciano
A su palacio la llama
Le promete ser su esposo
Si deja de ser cristiana.

Y la Santa le contesta
Con muhísimo salero
“yo no quiero tu palacio
Ni tus joyas ni dinero”

Estas lanchas del Mesón
Cuántos recuerdos nos dejan
De todos los que bailaron
Celebrando estas fiestas.

En la Roza se hace un nuevo alto en el recorrido:

A la edad de quince años
Quiciano la persiguió
“me desposo con Jesús
Y la ley sigo de Dios”

Quiciano el emperador
Cortarle mandó los pechos
Y que enciendan una hoguera
Y que la arrojen al fuego.

El grupo se detiene en la Fuente Abajo:

Mandó que la desgarrasen
Con garfios y uñas de acero
Y la santa lo sufría
Por Jesús Rey de los cielos.

Mandó cortarle los pechos
Aquél bárbaro traidor
Y la Santa con paciencia
Todo lo sufre por Dios.

En el Lucillo, a la puerta de la antigua casa del párroco se canta nuevamente:

Al párroco de este pueblo
Que la misa nos celebra
Dios le de mucha salud
Y después la vida eterna.

La llevaron a la cárcel
A un oscuro calabozo
Y la Santa muy contenta
Va que no cabe de gozo.

En la ciudad de Catania
Murió esta divina Santa
Sus padres fueron gentiles
Y ella siempre fue cristiana.

La penúltima estación es en la Fuente Herrera:

Al barrio la Fuente Herrera
Y a todos en general
La Santa les de salud
Y les conceda la paz.

A la Santa pequeñita
Honramos llenos de gozo
Y le pedimos cantando
Que no falten mayordomos.

A la Santa Águeda bendita
Le venimos a pedir
Disfrutar por muchos años
De nuestro buen alguacil.

El colofón final es en la Plaza Mayor:

La Santa nos de salud
En esta linda plaza
Para celebrar sus fiestas
Y cantarle la alborada.

A los jóvenes del pueblo
Pedimos con alegría
Que se aprendan la alborada
Para poder transmitirla.

En este pueblo serrano
Cantamos la tonadilla
Que no nos falte anisete
Ni jotas ni perrunillas.

Aquí terminamos los cantos
De la Santa tan hermosa
Que se supo defender
De Quiciano y de sus tropas.

Todos reunidos en la Plaza Mayor se disfruta de los dulces preparados para tal evento, especialmente de las perrunillas(4) que con mimo han elaborado los mayordomos los días previos y cómo no, del anisete. Acto seguido comenzará el baile hasta altas horas de la noche.

Misa, procesión y convite del día cinco suelen ser concurridos actos que ilusionan a toda la población, muy particularmente a quienes ocupan el puesto de mayordomos. Sonará la gaita y el tamboril, como es habitual, y los animosos se bailarán unas jotas durante el convite que sigue a la procesión.

Durante la tarde, los bailes del Mesón y la orquesta de la noche completarán los actos del día sin que en ningún momento falten los productos típicos.

¡Viva Santa Águeda bendita y viva la mayordomía!

1 - Cea Gutiérrez, A.: “La Fiesta de las Águedas en Miranda del Castañar”.Narria, estudios de artes y costumbres populares. Provincia de Salamanca, Universidad Autónoma de Madrid, 1979.
2 - En la canción se cita la ciudad de Palermo aunque no se sabe si fue en esta ciudad o en Catania donde nació.
3 - El pueblo habla del emperador Quiciano cuando en realidad se refiere al gobernador o procónsul de Sicilia Quinciano. En aquellos momentos el emperador de Roma era Decio.
4 - Las perrunillas no faltan en ningún acontecimiento festivo relacionado con San Esteban. Para Santa Águeda se reúnen mayordomos y familiares varios días antes y elaboran estos estupendos dulces.

http://www.salamancarural.com/

Joaquín Berrocal Rosingana
Casa Rural Fuentes de Abajo
San Esteban de la Sierra
http://www.fuentesdeabajo.com/